Islandia

Tierra de hielo y fuego.

He viajado en dos ocasiones a Islandia. Ambas me han ofrecido una visión del mundo muy distinta. La primera vez viaje sola durante una semana a través de una agencia y juntándonos un grupo. Y dos años mas tarde viaje con mi pareja.

No puedo deciros cual me gusto más. El primero me hizo ver que viajar sola no es tan malo como nos intentan hacer creer. Aprendí a socializar mucho mejor con las personas ya que soy bastante tímida y retraída. Me lancé con el inglés y he aprendido a sonreír en cada situación. Incluso a estar lejos de casa y de la llamada zona de confort.

Pero el segundoviaje…el segundo viaje a Islandia fue brutal. Era el primer viajeque hacíamos como pareja que durase mas de un fin de semana.Aprendimos a querernos, a superar algunas situaciones tensas. Adisfrutar de la compañía. A trabajar como un autentico equipo. Ibamos a nuestroritmo y parando donde queríamos. Fue una visión muy distinta aunqueviendo la misma zona que hace dos años. Fueron dos experienciasincreíbles pero muy distintas.

Me hizo darme cuenta de lo importante que es tener a alguien a tu lado que comparta tu pasión.

En esta entrada voy a empezar por este viaje. Por la segunda vez que fui a Islandia. Y así empieza la historia:

Comenzamos la aventura el 17 de septiembre de 2018. Quedamos a las 8:30 en el control de la T1. Jose viene en uber que le trae por la A2 así que pilla atascazo. Mi padre me trae una hora antes como siempre y me toca esperar. Pasamos el control, y para subir en el avión (easyjet) intento pasar una mochila de más escondida en el abrigo ¿Lo conseguiré? ¡que nervios! ¡¡Sii! Lo conseguimos sin problema. El vuelo dura 3h y llegamos al aeropuerto de Luton (Londres) un sitio un tanto siniestro a medio hacer. Pasamos unas dos horas de escala y de nuevo al avión. Esta vez los nervios al volar se apoderan de nosotros, pero llegamos sin problema a Islandia después de 2h y media de ruidos extraños en el avión.

Al llegar vemos como todo el mundo se abalanza a comprar alcohol en el aeropuerto, mástarde descubrimos que allí está libre de impuestos. Salimos y vemos como una ligera lluvia yun airecillo fresco nos reciben con alegría. Nos ponemos el abrigo y empezamos a movernos.Nuestro primer objetivo…encontrar el autobús que nos lleva a la zona de alquiler de coches.Jose que es muy apañado, encuentra después de un rato hacia donde ir. Nos subimos y nosbajamos en la tercera parada. Al llegar un chico con símbolos vikingos tatuados en losnudillos nos dice que al no tener tarjeta de crédito(aunque al hacer la reserva nos poníatarjeta de debito) necesitamos dejar un depósito y además pagar un seguro extra (27€ pordía) nos sentimos estafados y un poco frustrados, pero no nos queda otra que ceder. Así quevuelta andando al aeropuerto (10 mnts) para sacar el deposito en efectivo. Pronto nosanimamos al ver el coche y os damos cuenta que estamos en Islandia, lo hemos conseguido.Así que manos a la obra.

Jose enseguida se hace con el control del coche. Al principio el tema frenos cuesta, perorápidamente nos vamos haciendo. ¡A por la aventura!

Llegamos al hostel (Travel inn) aparcamos en la puerta que es un tanto siniestra. Y seguimosvarios caminos medio a oscuras que en teoría eran las entradas, pero aquí no está ni Peter.Al rato llegan unos mochileros ingleses. Ellos llaman por teléfono y nos echan una mano.Intento hablar con ellos y conseguimos averiguar que el dueño ha dicho que tardaría 10minutos.Media hora después seguimos congelados, en la calle y sin poder entrar.Por fin conseguimos pasar. Nos enseñan a nosotros primero la habitación. Estamos en laplanta baja. Dos camas separadas, habitación amplia, radiador grande. El dueño nos regalauna guía en inglés para movernos por la isla. Lo dejamos todo al ver que era limpio y nosvamos al centro, que estamos a 10 minutos de la iglesia luterana. Luce bonita iluminada denoche. Jose está súper emocionado y a mí me encanta verle así.Damos una vueltecilla y volvernos locos buscando algún sitio abierto para cenar. Por finencontramos un restaurante (no recuerdo el nombre) Nos comemos una rica hamburguesa deternera, con huevo y bacon que lleva una salsa curiosa. Y probamos dos cervezas (gull y boli)Intentamos llegar a la “playa” pero estoy rota de cansancio y nos vamos a dormir. Caemosenseguida después de darnos unos mimos.

A las 7:30 suena el despertador. Yo me despierto con un calor tremendo mientras que Jose está hecho una bolilla. Nos cuesta desperezarnos, pero enseguida miramos por la ventana y vemos un día súper claro, Cruzamos los dedos para que siga así y no llueva. Jose casi se pincha con unos clavos en el suelo, se salva por los pelos. Nos damos una ducha, preparamos las mochilas…y desayunamos un poco de queso para coger fuerzas. Todo listo para ir al primer destino. Thingvellir, al llegar empezamos a movernos por los caminos que tiene. Empezamos a investigar cada rincón. Al ver el muro de juego de tronos con esa pared inmensa nos emocionamos. Hacemos mil fotos. Vemos ríos de agua cristalina y una cascada preciosa. Llena de agua donde nos hacemos unas fotos y paramos para quedarnos escuchando el agua caer. Es algo increíble. Mucha paz.

Al terminar decidimos hacer una parada para comer algo de fruta y además coger agua fresca. Nos lo comemos fuera del coche contemplando las vistas y ponemos rumbo a Gullfoss. La cascada más caudalosa de Islandia. Al llegar el aparcamiento está lleno y no tenemos donde dejar el coche, vemos como uno lo aparca en medio del aparcamiento y unos cuantos decidimos imitarle. Es impresionante ver tanta agua y con tanta fuerza. La vemos desde todos los ángulos posibles. Aún después de tantos días nos quedamos con la imagen de esta maravilla.


Gullfoss septiembre 2018

Después de estas vistas, creemos que comer aquí es una buena idea. Un sándwich con estasvistas sienta mucho mejor. Al llegar al coche nos llevamos una sorpresa pues nos estánregañando por aparcar donde hemos querido. Al principio creemos que es un guarda de aquí.Más tarde descubrimos que era un guía de una excursión…Seguimos el viaje hacia Geysir, donde podemos aparcar como debe ser y aprovechamos paracomer rápidamente (sándwich de chorizo, un poco de queso y un plátano), aunque nadiegana a Jose comiendo rápido, y nos ponernos en marcha. ¡Vamos a ver un Geysir! No hacefalta esperar mucho para poder ver el primero. Es súper alto, para el siguiente queremosestar más cerca y en unos pocos minutos conseguimos verlo de nuevo. Esta vez nos quedamossin poder grabarlo, solo lo disfrutamos. Sobre todo, cuando nos moja un poco por el aire.

De aquí nos ponemos rumbo a Kerid, un volcán que se puede visitar y bajar hasta su cráter.Pero antes hacemos una parada en Selfoss que nos pilla de camino para hacer la compra dela semana. Una vez listo nos vamos al volcán. Al llegar vemos que esta vez tenemos que pagar400 Kr. No nos importa. Estamos en Islandia y tenemos que ver todo lo que podamos. Aquínos hacemos unas fotos y después disfrutamos de unos momentos en la laguna formada en elcráter disfrutando las vistas. Además de una charla sobre cómo han llegado allí unos peces.Esta vez, lleva razón Jose. Hay unos minipececillos.

Después del día de hoy, aunque súper emocionados ya estamos algo cansados. Nos bebemosuna bebida energética y nos vamos camino del Guestahouse (Fagrahlíd en Hvolsvöllur). Estálejos, y cuando nos estamos acercando aun siguiendo las indicaciones de la dueña noconseguimos llegar. consigo preguntar a unos cuantos, pero todo el mundo me indica endistintas direcciones. No lo conoce nadie. Primero preguntamos en la primera guestahouseque aparece y sale un hombre poco amable. No le gusta que entremos en su casa. Así querápidamente nos vamos. Después de dar vueltas un rato entramos a un bar, el Valhalla,donde nos ayudan como pueden con mapas y dándonos suerte porque ellos tampoco lotienen claro. Gracias a su ayuda y llamando a la dueña conseguimos llegar.

Lo primero nos cuenta un poco el pago y lo que tenemos. La casa está muy bien. Parece muy limpia. Tiene un perrete súper cariñoso que nos encanta a los dos. Tras una pequeña charla con la señora vikinga decidimos que es hora de ponernos el bañador y darnos un baño en el jacuzzi de la terraza. El frio no nos frena. ¡A por ello! Al principio el agua a 40 gradacos e incluso nos quema, pero el frio de fuera nos compensa. Después de media horita, mientras me doy una merecida ducha, Jose prepara la cena. Por la noche mientras disfrutamos de una cerveza salimos en busca de las auroras. Nos han dicho que hoy es buena noche.

Tras esperar un rato largo vemos algo, una lucecilla verde aparece. salimos corriendo a la entrada principal, nos vamos hacia la oscuridad…tras un rato vemos una mini aurora. Pero al rato desaparece y de repente un resoplido poco amigable de algún animal se escucha en la noche. Nos miramos y salimos corriendo sin mirar atrás hasta estar en casa seguros donde empezamos a reír por el susto. Por la mañana descubrimos que solo fue un simpático caballo.

Es una pasada poder compartir este viaje a su lado.

Disfrutamos de un merecido desayuno por la mañana (cereales, yogur, café, té, bollos, y un poco de jamon,queso,tomate) La casa la compartimos con una pareja americana ( Los Rogers) y con otra pareja que más tarde descubrimos que la mujer es española. Una vez duchados, y con todo listo nos ponemos en marcha. Toca poner rumbo al avión y la laguna. Hoy es el día más duro de todos en cuanto a coche. Nos vamos hacia Sólheimasandur, donde está el avión estrellado de Islandia. Al principio parece que está mucho más cerca, pero nos toca hacer una caminata larga, recta e interminable hasta que conseguimos llegar. El avión se estrelló hacia 1973 durante la guerra fría durante una fuerte nevada. Todos los pasajeros salieron ilesos. Tras conseguir la fotografía continuamos.

Nos vamos hacia Jokulsarlon, laguna glaciar que linda con Vatnajokull. Tras un largo caminoempezamos a ver su agua azul y sus icebergs enormes sobreviviendo al verano. La lagunaconecta con el mar, y a veces se pueden ver a las focas jugar o simplemente descansar a lolargo de la laguna. Esta vez solo podemos ver algunas cabecitas juguetear, pero es increíblepoder verlas en libertad con todos sus movimientos.

Tras ello, nos dirigimos hacia Skaftafell. Parque nacional donde se llega a una cascada debasalto. De camino paramos para ver una de las lenguas de glaciar más grande deVatnajokull. Hacemos una foto rápida y vuelta al comino. Al llegar al parque nacionaltomamos la ruta hacia la cascada y volvemos a disfrutar de una parada al final de la rutaobservando el agua caer, dejándonos llevar por el ruido del agua… Es un lugar mágico.Tras bajar de la cascada nos vamos hacia otra lengua de glaciar cercana, tardamos como 40minutos en llegar andando. Hace un viento increíble que no deja de tirarnos para atrás. Noshacemos unas cuantas fotos, vemos lo realmente grande que es y nos vamos a buscar elcoche. Nos cuesta un poco, pero lo encontramos.Ahora el camino a casa es muy largo, como 2h 45 minutos, se nos hace un poco duro porser un recorrido largo y un viento que menea el coche bastante. Llegamos al alojamiento ydecidimos que es día de hacernos unos macarrones con tomate para superar este día. Lospreparamos, cenamos. Hoy estamos muertos. Nos metemos en el jacuzzi, pero está más frioesta vez (33 grados) con que nos cuesta entrar en calor y nos salimos antes. Con una tiritonaimportante nos metemos en la ducha calentita y a dormir. Esta noche caemos súper rápido.

De aquí nos vamos a Seljanlandsfoss, cascada por la que se puede pasar por detrás, aunque temojas entero. Se pueden ver caer el agua con mucha fuerza y contemplarlo tan de cerca nosencanta. Nos calamos y se mojaron los teléfonos, pero mereció la pena. Seguimos haciaGulfrafoss, que es una pequeña cascada situado a pocos metros dentro de una cueva. Hay quepasar saltando de piedra en piedra por un rio hasta entrar. Y allí nos quedamos largo rato.Es increíble lo que puede hacer la naturaleza.

El cuarto día, miércoles 20, hacemos una breve parada en un par de playas. Nos ponemos en marcha hacia Dyrholaey, una playa de arena negra con unos acantilados increíbles. Cuenta la leyenda que una pareja de trolls se encontraron y se enamoraron, pero al llegar el sol se convirtieron en piedra. Otra cuenta que una mujer troll muy avariciosa fue a robar a un barco pirata el oro que llevaban, pero no lo consiguió antes de salir el sol. Y la tercera narra que una mujer troll quería irse en un barco de europeos, pero al no poder se convirtió en piedra. Después nos acercamos a la playa de basalto, reynisfjara beach. Vemos un par de cuevas pequeñas de basalto y disfrutamos de una playa enorme de arena negra. Entonces empezamos las rutas de cascadas camino a Akranes. Nos vamos primero a Skofaggoss, una cascada enorme. Con una caída increíble que deja ver un arcoíris completo. Decidimos subir arribas por unas escaleras de la muerte que casi me machacan. Al llegar contemplamos las vistas y damos un paseo por un camino al lado del rio. Lo único que el viento nos lo pone difícil y decidimos irnos para seguir la ruta.

Aquí necesitamos algo que nos entone el cuerpo. Preparamos una sopa de cocido de sobre y un plato de jamón y queso manchego. Tras ello para compensar le doy un masajito relajante en la espalda que hace que caiga enseguida en la cama. Mañana nos espera otro día duro. Pero tenemos muchas ganas. Es una zona nueva para los dos.

Comemos mirando las cascadas, toda la comida entra mejor así. Y entonces ponemos caminoa Hveragerdi que está a 1h y media. Nos cuesta encontrarlo, pero lo conseguimos. Al llegarnos ponemos en marcha y nos encontramos con un viento que nos mueve como quiere.Cogemos la mochila y para arriba. Yo no me encuentro muy bien con el catarro y pocodespués de empezar a subir tengo que retirarme. Jose no quiere continuar sin mi y bajamosjuntos.Una vez en el coche vamos remontando los dos hasta que llegamos al alojamiento. Entretanto hay que pasar por un túnel que atraviesa el mar por debajo. Es un túnel cavado enplena roca y da un poco de mal rollito. Una vez llegamos (Moar guesthouse) nos ataca unapequeña cachorra que no para quieta, Cork. Es un torbellino que nos anima a ambos.También disfrutamos de la compañía de unas gallinas muy atrevidas.

La mañana del viernes 21 nos ponemos en pie sobre las 7:30. Nos damos una ducha y desayunamos un batido con unas galletas de chocolate. Lo cogemos todo que esta noche cambiamos de alojamiento. Hoy toca recorrerse la península de Snaefellsnes. Primero paramos en Gerduberg, una pared enorme de basalto. La segunda parada Ytri-tunga donde deberíamos encontrar frailecillos, pero solo vemos una playa preciosa. Al continuar el camino nos encontramos con un grupo de gente que hacen una pequeña ruta. Los seguimos y encontramos un riachuelo entre rocas donde hay caídas de agua. Nos encanta. Eso hace el camino más llevadero. De aquí nos dirigimos hasta Arnastapi donde disfrutamos de un pueblo pesquero con unos acantilados preciosos donde perdernos. Seguimos la ruta hasta Hellnar, donde necesitamos encontrar una gasolinera con urgencia. La encontramos. Llenamos en una OB, y de aquí encontramos una estatua de un troll. Caminos rocosos que nos dejan unas vistas increíbles.

Además, paramos para comer, y entramos en un restaurante porque estamos hartos debocatas. Una pizza de pepperoni y una fish&chips, que nos sale súper caro (38€) Seguimos elcamino hasta Dritvik. Tenemos un mirador increíble y además buscamos una bajada para ira ver una playa. Allí se ven los restos de un barco de la segunda guerra mundial. Tras andarunos metros llegamos a la orilla de piedras súper pulidas. Decidimos tumbarnos un rato ypodemos escuchar como al retroceder la ola mueve las piedras y se crea un sonido que telleva a otro sitio. Nos relajamos. Jose prueba el fresquito del agua en los pies, y entonescontinuamos. Nos acercamos a saxholar, donde se puede subir a un cráter. Las escaleras sonmuy finas pero incomodas de subir. Por culpa del aire no podemos quedarnos mucho rato asíque nos vamos pronto. Camino del alojamiento nos encontramos una cascada donde paramospara hacer una foto y continuamos.Seguimos el camino llegando a una playa donde encontraron los restos de un vikingo. Y yadirectos al alojamiento en Grundarfjordur (Skjolstenar), vemos el monte Kirkjufell que sale enjuego de tronos. La casa nos recuerda a la matanza de Texas. El hombre que nos recibe es unhuésped que resulta ser de Canadá, y le cuento un poco mi próxima aventura. Después vemosque el dueño es un hombre que le falta un brazo. Tienen dos gatos que piden mimos todo elrato hasta que se cansan y lanzan mordiscos. Vemos ovejas que no dejan d balar. La casa nonos inspira mucha confianza, pero aun así pasamos una gran noche juntos.

Al día siguiente desayunamos en la habitación, nos duchamos y vuelta a la ruta. Nos vamos hasta Helgafell, donde está un monte sagrado que si lo subes sin mirar atrás te conceden tres deseos. Al llegar vemos que es bonito y pequeño, pero tenemos que pagar por subir. En lugar de ello encontramos un banco mirando a la inmensidad y nos parece una mejor idea. De aquí nos adentramos con nuestro mini coche por un campo de lava (bersekjahraun) que no inspira confianza, aun así, nos gusta la aventura y lo seguimos un rato. Los tres (Jose, el coche y yo) salimos ilesos gracias a la pericia del superconductor y copiloto.

Nos dirigimos a las cascadas Hranfossar y Barbafoss, cascadas increíbles que salen de la roca. Son kilómetros de agua saliendo con mucha fuerza y unos colores que nos enamoran. Y entonces nos vamos a Nautholsvik, una playa geotermal en Reikiavik. Donde comemos. Tardamos bastante en llegar. En Reikiavik pasamos la última noche. Es un hostal (Guesthouse Andrea) a 5 minutos de la iglesia. En pleno centro. Parece bastante limpio y solo tenemos un vecino al lado. Nos perdemos por la ciudad. Nos recorremos sus calles. Nos tomamos una cerveza. Y nos vamos al mar para sentarnos en las rocas para dejar volar nuestra mente.

Sobre las 9 nos vamos a cenar a Missin, donde probamos el Salmón. A mí me toca uno de los rozos con mucho picante y lo paso un poco mal. Jose lo disfruta como un enano. Después de eso damos una vuelta y para entrar en calor vamos al café Babalú donde nos tomamos un crep de chocolate. Al entrar en el baño vemos que son unos frikis de La guerra de las galaxias. El baño está lleno de cosas de la peli, además de ponerte la música al entrar. Jose está más atento y escucha que en 6 minutos es buen momento para ver auroras, así que salimos corriendo hacia la playa. Vemos una antes de llegar a la playa, pero cuando salimos fuera de la ciudad las conseguimos ver de verdad. Es increíble como aparecen y el verde que pueden llegar a tener. Después de eso nos vamos a dormir que al día siguiente nos espera un día duro.

El domingo 23, nos levantamos a las 6 de la mañana. Nos preparamos y vamos a desayunar a las 7 al buffet que no está mal. Una vez que cogemos fuerzas nos vamos al aeropuerto. Devolvemos el coche y pasamos los controles. Nos espera un vuelo de casi tres horas y una escala de 4h para luego coger el siguiente vuelo a Madrid. Aprovechamos para comer, tomarnos un café. Beber una cerveza e intentar no caer del cansancio en esas interminables 4h.

Y hasta aquí nuestra aventura. ¡Muchas gracias a todos! Pronto subiré una nueva aventura..

4 comentarios sobre “Islandia

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