Colonia (Alemania)

Este viaje fue algo muy exprés. Lo cogimos sin pensar mucho (me puede la emoción, eso es así. Y a Jose le pierde Alemania). Vimos unos vuelos baratos con Ryanair y nos lanzamos. Llegamos a Colonia un viernes a las 23:45 aproximadamente y nos volvimos el domingo sobre las 18h.

Ya os digo que no fue un viaje planeado ni teníamos mucho tiempo para estar. Aún así, Colonia es una ciudad preciosa. Es muy pequeña por lo que un fin de semana esta bien, de hecho, os voy a dejar unas opciones para combinar puesto que hay unos lugares cercanos muy interesantes para ver si tenéis algunas horas más por la zona.

  • Bonn (situado a una media hora de Colonia en tren, el billete cuesta 10€ aprox. Ciudad natal del compositor Beethoven. Tiene gran diversidad de museos, castillos e iglesias)
  • Brühl (Entre Bonn y Colonia se encuentra esta ciudad donde destacan los Palacios de Augustusburg y Falkenlust)

Ahora os pongo cositas que no os podéis perder si solo vais de pasada a la ciudad de Colonia:

  • catedral de Colonia.
  • Puente Hohenzollern.
  • Iglesia románica Gross St. Martin.
  • Rheinpark ( A orillas del rio Rin, un parque grande con un teatro al aire libre.
  • Overstolzenhaus (edificio más antiguo de arquitectura alemana)
  • Ayuntamiento de Colonia (Neues Rathaus)
  • National Socialism Documentation center, museo sobre la historia del nazismo.

La primera noche al llegar tan tarde, cenamos unos bocadillos en el avión para que al llegar al hotel fuera dejar las maletas (en realidad vamos con una mochila pequeña) y andar por las calles. Vimos la catedral iluminada de noche y el centro un poco por encima. No duramos mucho porque estábamos muertos y al día siguiente teníamos un free tour por la ciudad y había que madrugar.

Pues bien, cogimos un free tour para recorrer lo mas importante de Colonia mientras nos iban explicando datos curiosos. El nombre del guía no lo recuerdo, era un chico muy joven argentino que hablaba súper rápido y a veces se iba del tema. Aún así el tour nos gustó mucho por la extensión y por todo lo que nos enseñó. Lo cogimos de la misma forma que los otros, a través de civitatis. Como siempre os digo hay infinidad de sitios. Comparad y buscad lo que más se adapte a vosotros.

El recorrido empezó en Rudolfplatz hasta la catedral. Durante el camino ves infinidad de cosas y os explicaran una de las cosas que más nos llamó la atención, cuando caminéis fijaos en el suelo. En algunos sitios os encontraréis como placas doradas, Stolpersteine (piedra en el camino). Pues bien, no son simples placas, son cubos de cemento con una placa de latón y si miráis atentamente, se puede ver escritos nombres y datos sobre víctimas del holocausto. Hacen un pequeño resalto que busca que el caminante tropiece y se incline para mirarlo con dos objetivos: Hacer una pequeña reverencia pero, sobre todo para que no caigan en el olvido. Esta obra fue creada por Gunter Demnig y se encuentra en muchos otros países y ciudades. Os animo a que indaguéis en esta interesante obra.

Tras acabar el tour nos quedamos en la zona mas céntrica de Colonia, con un sol increíble, es hora de comer así que hacemos caso de nuestro guía que nos dice varios lugares donde podemos ir a comer. Nos vamos a un restaurante típico que nos recomienda (Peter-s Brahaus) para poder comer codillo (Jose se muere de ganas) y aquí comienza otra aventura, nos sentamos y lo primero que nos ponen es cerveza. Y esto es importante, no dejan de rellenar el vaso, es decir, si no queréis que os pongan mas debéis poner el posavasos encima o no lo dejaran nunca. A pesar de ello se come genial. Después, buscamos un sitio donde coger un café para llevar y nos tiramos en el césped para poder estar tranquilos un rato.

Desde el pequeño parque, andando al lado del río durante unos minutos, volvemos a meternos en el centro de Colonia recorriendo otras pequeñas calle empedradas. Esta vez vamos rumbo al hotel para darnos una ducha y salir por la noche a cenar y verlo iluminado. En el camino pasamos por la catedral y la iglesia otra vez para hacernos unas fotos y verla por dentro.

Por la noche después de una pequeña siesta y una rica ducha, nos vestimos y a por la cena. Dando un paseo sin ver nada que nos apetezca, estamos muy cansados, nos vamos hacia la zona del puente Hohenzollern. Por la noche verlo iluminado es una maravilla. Decidimos entonces cenar sentados en esa zona (estaba lleno de parejas y grupitos de gente que disfrutaban de las vistas). Cuando estuvimos un buen rato nos vamos a cruzar el puente, lleno de candados con frases de amor, y al llegar a la otra parte se puede contemplar el puente iluminado junto a la vista de la catedral iluminada ¡Es una autentica pasada!

Aunque antes de llegar a la zona donde nos quedamos otro buen rato, subimos unas escaleras que te llevaba a un mirador, un poco oscuro pero se puede ver bien. Aquí escuchamos un “ñii ñii” y efectivamente, había una señora rata enorme y muy cerca de nosotros. Jose y yo nos miramos y salimos corriendo como en los dibujos animados. Fue un momento divertido en realidad. Si veis alguna no la hagáis nada y ella os dejara en paz. Tras el sustillo nos vamos a unos escalones que están llenos de gente donde nos paramos a contemplar relajados las vistas. No dejamos de ver a policías paseando por la zona por lo que es bastante segura. Cuando ya nuestros ojitos se cerraban nos volvemos a dormir al hotel.

El domingo es nuestro último día, queremos aprovecharlo. Primero intentamos mirar algún museo pero no nos da mucho tiempo y no sabemos que hacer con las mochilas. Entonces descubrimos un parque enorme, Liendenthaler tierpark, está a unos 30 minutos andando desde nuestro hotel. Nos cargamos las mochilas y rumbo al parque. De camino pasamos por otro parquecillo con un pequeño lago lleno de aves.

Cuando llegamos vemos que tiene muchas rutas distintas, elegimos una al azar y te vas metiendo como en un bosque. Esta lleno de vegetación y árboles enormes. Al cabo de un rato vemos un desvío por donde va muchísima gente, decidimos ir a cotillear. Nosotros hacemos un turismo intentando ser lo mas respetuosos posibles, en este caso acabamos sin saberlo en una especie de recinto donde tenían ciervos y otros animales como cabras y burros.

Es verdad que es gratis pero no estamos de acuerdo con tener animales enjaulados y donde cualquiera pueda darles de comer. Es decir, no necesitan que mil turistas les den mil kilos de comida por lo que no estamos de acuerdo con este tipo de turismo. Acabamos allí por casualidad.

Por lo demás el parque esta genial en cuanto a rutas, y hay una zona donde tienen food trucks (no sé si están siempre, ya que también vimos una especie de reunión que no tenemos muy claro si era religiosa o no) que fue donde comimos y nos tomamos la última cerveza alemana para despedirnos. Tras ello nos fuimos camino al aeropuerto en taxi que es media hora. Fuimos por comodidad, si queréis ahorrar dinero y hay tiempo de sobra el parque esta a menos de una hora en transporte del aeropuerto. Al llegar al aeropuerto dimos una vueltecita para ver las tiendas pero la verdad que no tiene mucha variedad y es bastante caro. Nos limitamos a tomarnos un rico bollo con un café y esperamos para poder subir al avión rumbo Madrid.

Hasta aquí nuestra aventura. Colonia es una ciudad pequeña pero llena de encanto y de historia. Os animamos a coger free tours cuando visitéis alguna ciudad para conocer toda su historia. Con este consejo me despido por hoy.

¡Hasta pronto viajeros!

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